Échele Cabeza

MARIHUANA

abril 26, 2014

CANNABIS, GANJA, BARETA, PORRO, MOÑO, MARIACACHAFA, WEED, MARIMBA, MARÍA JUANA

 

Composición

Su principal componente es D9-Tetrahidrocannabinol (THC), con concentraciones que varían según la presentación del producto:

Marihuana: de 6 a 14% aprox.

Hachís: de 10 a 20% aprox.

Aceite de hachís: de 15 a 60% aprox.

Descripción

El cannabis es una planta que crece silvestre en muchas zonas tropicales y templadas del mundo. Se cultiva en interiores y exteriores para la producción de tapas de sus flores. La forma más común del aprovechamiento del cannabis son sus hojas y capullos que pueden ser fumados o comidos (aunque no se recomienda mucho de esta forma), también viene en  forma de resina más conocida como hachís y líquido pegajoso llamado aceite de hachís. Las variables más usuales de cannabis son: sativa, índica, ruderalis, mientras que cáñamo es el resultado del cruce de estas tres especies.

Se identifican tres usos principales del cáñamo, a saber:

Industrial: encaminado básicamente en la utilización de su biomasa, sobre todo en modalidad combustible, ya que dicha biomasa puede transformarse en carbón vegetal. También se está investigando poder extraer de sus semillas el 30% de aceite contenido, para obtener combustibles y aceite como tal. La principal ventaja de fructiferar del cáñamo para la obtención de energía es que, a diferencia de combustibles fósiles, se mantiene el equilibrio del dióxido de carbono (CO2) atmosférico y no se liberan gases de efecto invernadero, ni óxidos de azufre a la atmósfera.

Terapéutico: los aprovechamientos terapéuticos son básicamente tres: en primer lugar se ha detectado que su administración en pacientes que están en tratamiento de quimioterapia disminuye los efectos secundarios que provoca dicho tratamiento, mejorando considerablemente la calidad de vida de pacientes. En el caso de aquellas personas con SIDA prevaleve un efecto estimulante del hambre contrarrestando de esa forma la inapetencia. Hay evidencias de que su uso provoca disminución de la presión de los fluidos intraoculares y sirve para combatir el glaucoma. También se están efectuando estudios en pacientes con esclerosis múltiple y ha podido comprobarse reducción en los temblores. Actualmente los productos para uso comercial terapéutico son de toda clase.[1]

Recreativo: la utilización de la marihuana como sustancia recreativa es uno de los aspectos más debatidos desde el punto de vista jurídico y a la vez el más extendido. Aunque desde mediados de los años cincuenta, su consumo ha incrementado entre la juventud y en los diferentes sectores sociales, a partir de dicho momento el uso, la posesión y la venta de preparados de canabinoides psicoactivos contenidos en la marihuana comenzaron a considerarse ilegales en la mayor parte del mundo. Desde ese entonces, algunos países han intensificado su control sobre la producción, distribución y consumo de la sustancia.

En 2004 Naciones Unidas estimó que aproximadamente el 4% de la población mundial adulta (162 millones de personas) consumía marihuana anualmente y alrededor del 0,6% (22,5 millones) a diario.

Dato histórico

El cáñamo o marihuana ha sido una de las plantas más cercanas al ser humano. Recientemente arqueólogos franceses descubrieron antiguos puentes construidos en Asia mediante un proceso que mineraliza el cáñamo, convirtiéndolo en una especie de cemento resistente y duradero. Las tropas de Napoleón que realizaron expediciones al continente asiático, llevaron a Europa la costumbre de consumir preparados hechos a partir del cáñamo. Se cree que de Europa pasó a las colonias españolas en América durante la época de la conquista. También que inmigrantes mexicanos asentados en el sur de los Estados Unidos hacia la tercera década del siglo XX fueron quienes llevaron a esas tierras la costumbre de consumir el cáñamo con fines recreativos. A partir de entonces, marihuana y cáñamo comenzaron a disociarse en los Estados Unidos y en muchas otras partes del planeta. El primer término (marihuana) se usó exclusivamente para describir las partes de la planta con efectos psicoactivos y cualidades terapéuticas, mientras que el segundo (hemp) siguió utilizándose para hacer referencia al resto de la planta y sus productos manufacturables. El cáñamo es otra de las plantas que ha transitado de la deificación a la satanización gracias a una mezcla de elementos económicos, religiosos, artísticos, racistas e incluso bélicos. [2]


[1] http://www.marihuana-medicinal.com/

[2] http://www.underave.net/drogopedia/index.php?title=Marihuana


 

Efectos principales

La marihuana se consume habitualmente fumada, su efecto depende de la concentración del THC, también de las características y enzimas de cada persona, de la vía de administración y la experiencia, incluso del ambiente. Algunos efectos de la marihuana son inmediatos, otros se producen con el uso continuado. Entre los principales destacan sentimientos de relajación, risa incontrolable, aumento de la apreciación de la música y de los sentidos, reducción de las náuseas y del dolor, disminución de la percepción de fatiga muscular y aumento de la creatividad. Hay que tener en cuenta, no obstante, que los efectos se agudizan en jóvenes.

Efectos secundarios

El consumo continuo de marihuana puede producir pánico, paranoia, sequedad de boca, problemas respiratorios, nerviosismo y aumento de la tasa cardíaca. También puede generar reducción en la capacidad de concentración, cansancio y confusión. Estos efectos deben tenerse en cuenta a la hora de realizar tareas que requieran concentración y mayor atención, como manipular maquinaria pesada o manejar un vehículo.

Efectos físicos: deterioro de los pulmones y las células, sobre todo los glóbulos blancos. Aceleramiento de las pulsaciones. Disminución de las defensas. Daño de la garganta (faringitis, tos).

Efectos psíquicos: distorsión de la percepción, alteración de la sensibilidad, puede producir ansiedad y disminución de la memoria; injerencia en la voluntad, el pensamiento, los procesos de aprendizaje y la toma de decisiones.

Intoxicación

Aunque no suele ser grave, sí pueden aparecer determinados problemas fundamentalmente de orden psicológico, sobre todo ataques de pánico. Ante esta situación se recomienda llevar a la persona a un lugar tranquilo, no dejarla sola en ningún momento y, mediante frases tranquilizadoras, lograr que poco a poco vaya recuperando la normalidad. Suele ser útil recordarle que pronto pasarán todos los síntomas y que no debe preocuparse por ellos. Un consumo elevado de cannabis, con el estómago vacío, durante las primeras veces o mezclarlo con alcohol también puede provocar bajadas de tensión, mareos y vómitos.

Contrarrestar riesgos y daños

Cabe que en el uso regular de marihuana haya lugar a una habituación psicológica en algunas personas a quienes se les dificulte abandonar su consumo. Los estudios han estimado que entre el 5% y el 10% de aquellas que fuman marihuana se convierten en usuarias diarios en algún momento de sus vidas, sumado a que la mayoría abandonan el hábito a los 30 años y pocos siguen después de los 40 años.[3] La mayoría de las personas no experimentan síntomas de adicción física, pero el uso diario genera síntomas de abstinencia  leve con el tiempo.

Los efectos negativos pueden incluir paranoia, boca seca, problemas respiratorios, nerviosismo y palpitaciones. Otros inconvenientes en ciertos escenarios o situaciones, que pueden tender en algunos casos a intensificarse de consumir durante toda la vida, con reportes de aumento de consecuencias que producen ansiedad e incomodidad así como disminución de euforia.

Recomendaciones:
  • Si está trabado no manipule maquinaria peligrosa.
  • No maneje y menos si mezcló con alcohol.
  • La mezcla de alcohol y porro le puede bajar la tensión.
[3] http://www.erowid.org/plants/cannabis/cannabis_basics.shtml

Nutrición

En la mayoría de casos las personas consumidoras de marihuana incrementan su apetito. Sin embargo,  a pesar de ello es común que los alimentos consumidos no tengan los nutrientes necesarios, causando deficiencias nutricionales (déficit de Zinc) y taquicardias. Con el fin de evitar estas complicaciones, se debe ingerir alimentos que fortalezcan su sistema inmunológico, por ejemplo: avena, hígado, semillas de calabaza, espinaca, lechuga, pescados, huevos y lácteos. A veces puede sentirse débil y asustado, con tensión baja, náuseas o malestar y sudor frío. Para controlar estas afecciones siéntese en un lugar tranquilo, sin fumar más e ingiera cítricos o algo dulce (chocolate, bocadillo, caramelo). Ya sea antes, durante o después del “porro”,  de haber apetito no dude en comer (no hay alimentos restringidos aunque evitar comida “chatarra”).

Datos curiosos

Según un estudio presentado en la 71ª Reunión Científica Anual de la Universidad Americana de Gastroenterología el THC puede relajar el colon y reducir los espasmos de estómago tras la ingesta de alimento. El estudio comparó los efectos del dronabinol (THC) y el placebo sobre la motilidad del colon y la sensación subjetiva en personas adultas sanas.

Los doctores de la clínica Mayo de Rochester, EE.UU., llevaron a cabo el ensayo doble ciego y paralelo con un grupo de 52 personas voluntarias que fueron asignadas de manera aleatoria para recibir placebo o una sóla dosis de dronabinol. Comprobaron que el THC relajaba el colon y reducía los espasmos y contracciones posprandiales. Además, los efectos eran más intensos en las mujeres, por lo que “merece la pena profundizar en el potencial de los cannabinoides en la modulación de la función motora del colon en determinadas enfermedades”, afirmó el responsable del estudio Dr. Tuba Esfandyari.[4]


[4] http://gi.org/

 



HEROÍNA
HEROÍNA


responder

Todos los derechos reservados | Acción Técnica Social- ATS l Échele Cabeza©2014
info@echelecabeza.com
Tel. 0312694506